Una proyección es una hipótesis cuantificada, no una predicción. Se construye fijando supuestos sobre fecundidad, mortalidad y migración, y calculando después cómo evolucionaría la población si esos supuestos se cumplieran. Si cambian los supuestos, cambia el resultado, y por eso dos ediciones distintas de la misma proyección pueden ofrecer totales diferentes sin que ninguna sea errónea.
Eso no las convierte en un ejercicio inútil. Las convierte en herramientas para planificar bajo condiciones declaradas: sirven para dimensionar vivienda, servicios sanitarios, aulas o pensiones sabiendo con qué se está contando. El problema aparece cuando una proyección se cita como si fuera un dato ya medido, porque entonces se pierde de vista que existe un margen y una lista de hipótesis detrás de cada número.
- Qué miden
- Cómo podría evolucionar la población bajo condiciones declaradas.
- Qué no son
- Una predicción cerrada ni un sustituto de los datos observados.
- Para qué sirven
- Para planificar servicios, vivienda y políticas a medio plazo.